Las cargas vienen en todas las formas y tamaños, requieren nuestro esfuerzo y muchas veces agotan nuestra energía, nuestra fuerza y nuestras capacidades. La Cuaresma también trae consigo cargas. Acepta la paz que Dios te da, reconoce lo que ha hecho por ti en este tiempo de Cuaresma. Dale gracias por todo lo que ha hecho por ti.