John toca una banda sonora adecuada para el apocalipsis, mientras reflexiona sobre la profecía y la aniquilación nuclear a través de la mente de un niño.

Marcho ante un mundo martirizado, un ejército para la lucha Hablo de grandes días heroicos, de victoria y poder Sostengo un estandarte empapado en sangre, te insto a ser valiente Te conduzco a tu destino, te conduzco a tu tumba Tus huesos construirán mis palacios, tus ojos tachonarán mi corona Porque yo soy Marte, el Dios de la Guerra, y te derribaré (Orgasmatron – Motörhead)